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23 février

Adiós a Tula

Lunes de Carnaval. Por estas tierras son fiestas muy renombradas, con los desfiles de los Correos y los Generales, típicos de toda la comarca del Ulla. Pero bueno, yo muy fiestero no es que sea, así que lo único que cambia es que son dos días (lunes y martes) de fiesta en la Universidad (mañana martes fiesta en todas partes).

El día comenzó triste. No por el sol, que sigue brillando y calentando un poquito más cada día que pasa, sino por la inevitable despedida a nuestra amiga de los últimos días. La pobre Tula (como la había “bautizado” rápidamente mi padre) ya se había acostumbrado a pasarse el día tumbada en nuestro césped y guardando la que ella pensaba era su nueva casa. Y la verdad es que tanto mi padre como yo estábamos muy tentados de quedarnos con ella, pero no podía ser: un perro tan grande tiene que andar suelto, y la finca de nuestra casa no está cerrada, así que de vez en cuando nuestra amiga se iba a dar una vuelta por la aldea, y por ejemplo ayer le dio por jugar un rato con una gallina: no la mató ni nada, pero como es normal el dueño de la gallina no estaba muy contento… Así que, con mucha pena por nuestra parte, esta mañana mi padre llamó al ayuntamiento y en diez minutos estaban aquí los encargados de recogerla y llevarla al refugio de animales. Pobre Tula, lo triste que estaba, y el trabajo que les costó meterla en el remolque.

Estos días, cada vez que pasaba un coche grande o con remolque, la perra se ponía como loca a ladrar y a perseguirlo. Señal de que le traía malos recuerdos. Al final hasta se había dejado poner una correa, pobrecilla, pero cuando los encargados la quisieron meter en el remolque el pobre animal se desesperaba. Y cuando ya se quedó dentro no se volvió a mover, qué escena tan triste. Así que mi padre se siente mal porque cree que Tula estará “pensando” algo así como “tú también me has traicionado”. Anda el hombre todo preocupado para ver si le puede encontrar un nuevo dueño, y esta tarde se ha ido a pasear con un poco de pena porque no va a tener a la Tula acompañándole todo el camino… Suena un poco exagerado, pero es cierto que le habíamos tomado mucho cariño al animal, que además era tan cariñoso que se hacía querer. Incluso se había hecho amiga de los dos perrillos de mi padre, y se iban por ahí los cuatro (mi padre y los tres perros) tan contentos a pasear por el monte.

A veces hay animales que se hacen querer más que algunas personas, está claro…

20 février

Una semana soleada

Ya llevamos unos días de buen sol y temperaturas agradables, al menos durante el día, claro. Ya por la noche es otro cantar, que aún estamos a mediados de febrero y no se pueden pedir peras al olmo. Ya lo sé, llevo varias entradas hablando del sol y del buen tiempo, pero es que son muchas las ganas de dejar atrás el invierno. Hay que vivir en el norte para entenderlo…

Desde el lunes llevo un buen ajetreo con mi “trabajo” como administrador, webmaster y todo lo demás de mi grupo favorito (ya sabéis cuál). Que si sube esta noticia, que si actualiza el foro, que si pon en descarga el mp3 del single… En fin, se puede decir que estoy viviendo el asunto “desde el otro lado”, lo cual no deja de tener su interés. Cuando les vea en el escenario el primero de mayo, además aquí cerquita, va a ser una gran alegría.

Mi padre ha hecho una nueva amiga: una perra de una raza cercana a pastor alemán que algún tipejo abandonó cerca del campo de fútbol. El caso es que el pobre animal es tan cariñoso que en cuanto ve acercarse a mi padre ya lo acompaña en sus paseos y, si se tercia, se queda toda la noche tumbada en nuestro césped y haciendo guardia. Somos varios de la aldea a darle de comer, y poco a poco la perrita se está convirtiendo en una más de la comunidad. A ratos juega con una yegua de una finca cercana, a ratos pasea con mi padre, otras veces se queda con los obreros de la fábrica de enfrente del campo de fútbol… En resumen, que la hemos adoptado… o ella a nosotros… Aquí os presento a la nueva chica de la casa…

Esta es Tula

El día uno serán las elecciones autonómicas, y por primera vez en veinte años de mayoría de edad (casi veintiuno) me ha tocado formar parte del engranaje de la democracia: estoy de suplente del primer vocal de la mesa electoral de Cacheiras. Por un lado, casi me gustaría que el titular fallase, y poder tener la oportunidad de ver las cosas desde dentro. Por otro lado, la verdad es que me han hecho una buena faena: el día antes (lo que es peor, la noche antes) hay un concierto de mi amigo barcelonés en tierras del centro, que tenía apuntado en mi agenda de locuras desde semanas atrás. Pero claro, el domingo a las 8 de la mañana tengo que estar en el centro de votación, lo más seguro para irme a casa porque el titular no haya faltado a su deber… Si alguien me motiva suficientemente, reconozco que estaría dispuesto a cometer la locura (el locurón, que diría el Borja)… Y si esa alguien también quisiera cometer alguna locura viajera el día antes al día antes, para ir a otro concierto muy especial de un conocido (este no llega a amigo todavía) vigués, el plan podría ser magnífico de verdad… dos locos haciendo locuras, como en otros tiempos…

16 février

Ya viene el sol

Valga el título de ésa vieja canción ochentera (de Mecano nada menos, año 1984)… Ha sido un fin de semana de sol radiante y temperaturas casi primaverales. La sensación de estos primeros destellos de lo bueno que vendrá dentro de poco tiempo (tras el largo y oscuro invierno) vale como metáfora para la vida real: no es tanto el momento en sí (vamos, que a 15 grados tampoco es que hiciera tiempo de playa ni mucho menos), sino lo que ya se empieza a vislumbrar en lontananza.

La tarde del sábado la aproveché para irme hasta las cercanías del Finis Terrae: subida a la cima del monte Veladoiro, desde donde se despeña el cabo de A Nave, punto más occidental de la España peninsular; desde ahí a la enorme y hermosa playa de O Rostro, una de las más bravas de la costa gallega (que es mucho decir): ayer estaba el tiempo tan bueno que casi no había oleaje, algo pocas veces visto. Y ya al anochecer, parada en el mirador que hay en la carretera de Fisterra a Corcubión, para hacer unas fotos nocturnas y hacer pruebas con modos de exposición largos y aperturas muy cerradas. Lo más importante que pude sacar de dichas pruebas es comprobar que tengo que darle una buena limpieza al sensor de la cámara.

La madrugada del sábado al domingo la ocupé principalmente viendo cómo Rudy Fernández volaba en tierras americanas. Es un jugador que me encanta desde que empezó a destacar en mi querido Joventut hace unos años, y aunque uno ya no tiene edad para tener ídolos (es que el chaval podría ser hijo mío) la verdad es que desde los tiempos de mis admirados Sabonis y Kukoc no había un jugador que me gustara tanto. Hace ahora un año le vi en vivo y en directo, ganando la Copa del Rey en Vitoria, aquel fue un momento glorioso: ver ganar la Copa a mi equipo de siempre en directo… Impagable. En fin, que la foto del segundo mate de ayer habla por sí sola… vuelo sin motor, diría yo…

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La tarde del domingo (de la mañana no hay nada que contar: cama y dormir) tenía su cita futbolera habitual: con el solecito parece que hasta apetece más perder un par de horas en el campo. Partido entretenido y 4-0 para los nuestros. Después me fui con el coche a dar una vuelta hasta la noche: da gusto ver cómo poquito a poco se van estirando los días y que a las siete y cuarto aún haya luz. Acabé viendo el anochecer en lo alto del Pico Sacro, uno de mis lugares cercanos más preferidos.

Cuando ya caía la noche acabé por tener otra buena y larga conversación telefónica con Ella. Dos en ocho días, nada menos. Como decía al principio, el sol empieza a salir y es seguro que en poco tiempo acabará calentando y hasta podremos ir a la playa a bañarnos. Sí, el bello verano se acerca, no cabe duda… El invierno ha sido demasiado largo, frío y oscuro, pero ya se termina…

8 février

Por San Ricardo asomó el sol

Este sábado fue mi onomástica (hablando finamente). El 7 de febrero es San Ricardo; en realidad hay varios santos Ricardos en el santoral, pero por lo que se sabe en mi casa siempre se tuvo por “nuestro” santo (el de mi padre y el mío) este del 7 de febrero. Por supuesto que no es un día de celebraciones ni nada por el estilo, pero en fin, que estuve de santo.

El día estuvo frío pero al menos estuvo soleado. Y en mi invierno particular también hoy asomó el sol: alguien recordó que era mi santo, lo que le sirvió de excusilla para llamarme sin que le diera mucha vergüenza. No me lo esperaba, la verdad, pero la conversación fue “soleada”, sin nubarrones amenazantes en el horizonte. Más bien con un agradable solecillo invernal, que todavía no calienta mucho pero sí alegra a la vista.

En la entrada de casa hace días que floreció el rododendro. También el camelio que hay al lado del portalón muestras unas bonitas flores rojas. Quizás llegue pronto la primavera… Y es que después del invierno siempre vuelve la primavera…

3 février

Inventario (todo lo que Ella se dejó en la huída)

  • un par de zapatillas de invierno Nordika talla 37 (en su posición original)
  • un par de chanclas de playa o piscina talla 37 (al lado de las anteriores)
  • Unos zapatos o sandalias de tacón de esparto o algo así, talla 37 también
  • un bolso de tela marrón de Mandarina Duck
  • un vestido de fiesta gris con lentejuelas plateadas, con algunos desperfectos
  • un surtido de 18 testers de perfumes variados y envases más variados todavía (en eBay costarían un buen dinero, seguro)
  • un pijama de invierno
  • unos calcetines de invierno (para acompañar al pijama)
  • un montón de cachivaches de maquillaje en dos neceseres
  • un pendiente con una bolita negra de azabache (el otro se perdió en verano de 2007 al caérsele por el desagüe de la pileta)
  • otras 3 parejas de pendientes en una cajita, todos con bolitas (unos rojos, otros marrones y otros oscuros con dibujitos)
  • una caja de tampones medio vacía (o medio llena, según como se mire)
  • otra caja de tampones casi llena (en otro armarito)
  • una plancha para el pelo
  • un osito de peluche rojo de Sephora
  • un palo de incienso (montado sobre un extraño artilugio)
  • varios productos de maquillaje, desmaquillaje, hidratación y cosas por el estilo (de buenas marcas, cómo no)
  • varias cajas de zapatos (vacías)
  • varias bolsas de tela para guardar zapatos (vacías)
  • un pantalón vaquero bastante roto por los bajos (de rozarlo al andar)
  • un chándal Nike blanco con rayas rojas (chaqueta y pantalón, este último algo rozado por los bajos)
  • una revista Vogue (exageradamente gruesa, debe de ser un extra o algo así)
  • dos altavoces baratillos de ordenador
  • 3 céntimos de euro
  • una botella de jarabe antihistamínico Actithiol medio vacía (o medio llena, nuevamente)
  • una bolsa vacía de Zara
  • una bolsa vacía de Oliveras (creo que es una tienda de Barcelona)
  • una bolsa de tela amarilla de Cases (esta sí es de Barcelona, es una zapatería en Portal de l’Àngel)
  • un bolso para guardar la cámara de fotos, con un muñequito enganchado a una cremallera
  • un reloj CK plateado en su caja original (después de haber sido reparado)
  • una pareja de tacitas de café Nespresso "exclusivas" con sus platillos (diseño Kenia, o algo por el estilo: rollo africano, vamos)
  • una cajita de cápsulas de Nespresso
  • un par de vasos de diseño extraño (azulados y más anchos en la base que por arriba)
  • una cajita de Happy Hippo medio vacía (le quedan uno o dos)
  • un envase tamaño enorme de aceitunas aliñadas caseras por la mitad (compradas a la salida de Badajoz en julio de 2007... sí, habría que tirarlas...)
  • varios tubos con posters de tamaño enorme (nunca he mirado cuáles son)
  • un pelo en un cajón del armarito del baño (es muy largo, tiene que ser suyo, por eso me resisto a quitarlo de allí)
  • una esponja de baño (enganchada en la barra de la ducha, en su posición original también)
  • dos entradas de un concierto de Amaral en el Palau Sant Jordi en 2005 (el que grabaron y sacaron en dvd)
  • un bolso de viaje blanco CK con un asa medio rota
  • un futuro de felicidad adulta

(creo que no me olvido de nada… todo está en su lugar esperando a que su dueña lo venga a recoger… incluido el último ítem de la lista…)