| Profil de RicardoNunca para ti es quizásPhotosBlogListes | Aide |
|
30 juin Dos años despuésSe han cumplido dos años este lunes. 29 de junio de 2007. El día que pensé que había conseguido la felicidad… Tras casi dos años y medio de nomadismo forzoso entre Cacheiras y Barcelona, y otros cuatro meses más de espera en solitario, por fin llegaba Ella para quedarse conmigo. Era el día del triunfo, de cumplir una meta que parecía utópica, de disfrutar de todo lo que iba a pasar de ahí en adelante… Aquella sensación de felicidad absoluta me duró dos horas, más o menos el tiempo que transcurrió entre el reencuentro en el aeropuerto de Vigo y la charla aparentemente casual tomando unas tapas en un bar de Ponteareas… La primera carga de profundidad no provocó grandes daños, y siempre me quedó la sensación de que, de no haber descubierto dos semanas más tarde toda la mentira (o más bien toda la verdad), las cosas se habrían arreglado sin mayor problema, por paradójico que resulte… En fin, todo eso ya fue motivo de muchas noches de insomnio en su momento, y mientras no se inventen los viajes al pasado no hay que darle más vueltas al tema. Solo es mi obsesión con las fechas, y la del 29 de junio es de las que tendré que recordar siempre… Con la ayuda del Adobe Bridge estoy etiquetando las fotos de mi colección (ardua tarea, porque son varios miles). Supongo que por la tensión de la época, pero no recordaba que dos años atrás (el día 30) habíamos estado en una comida de celebración de los 30 años del equipo de fútbol de la aldea, el sin par S.D.Cacheiras… Fotos de felicidad entre los platos de pulpo y churrasco… O actuaba extraordinariamente bien, o realmente era muy feliz. Es lo que nunca pude entender de Ella. Qué raro se me hace ver aquellas fotos ahora… 29 juin Tarde de domingo raraEsto sí que es un truco sucio para conseguir visitantes: poner el título de una canción de un grupo famoso (en este caso, de Amaral). Canción que ni siquiera me gusta demasiado, por cierto (es la canción-tipo que siempre meten en sus discos: como la de Marta, Sebas y no sé quién más en el disco anterior). Pero en fin, truco o no, la verdad es que ese título define bien mi fin de semana. El sábado solo salí a dar una vuelta hasta Pontevedra, probando itinerarios y calculando tiempos para futuros improbables (por no decir imposibles), pero a las ocho de la tarde ya estaba de vuelta en casa. Una pena, porque en realidad no estuvo tan malo el tiempo, y habría podido hacer algunas fotos. Como de costumbre, acabé por irme a dormir casi al amanecer, manteniendo intensas conversaciones al oro lado del océano. Nunca tengo sueño cuando comparto sentimientos con personas buenas. Pero claro, el problema es para levantarme a una hora algo menos vergonzosa al día siguiente (hoy a las tres de la tarde largas, un desastre). O para resistirme a no derrumbarme encima de la cama a media tarde y quedarme dormido (y, al parecer, roncando como una motosierra) una hora larga. En resumen, que a las siete y media de la tarde aún estaba desperezándome para recoger a Carlos e irnos a la ciudad a comer algo y a charlar un rato. la conversación varió entre la revolución rusa, la crisis económica (un clásico nuestro) y las relaciones personales (las mías, como siempre). Casi tres horas muy bien empleadas. Escribo esto casi a las cuatro de la mañana. Mi amiga mexicana no ha aparecido esta noche (espero que no sean efectos de la barbacoa que tenía pensada para hoy), y yo creo que debería de irme a la cama ya, aunque sea para intentar revertir la costumbre de mis horas de sueño. A este paso, o pongo remedio o acabaré a lo vampiro: durmiendo de día y viviendo de noche. En cuanto a otras historias (las de casi siempre… aunque cada vez menos), el final del camino se va acercando, sin remisión. Todo consiste en algo tan sencillo de decidir como salvarse o hundirse. Lo malo es que hay gente que con tal de no enfrentarse a las cosas prefiere dejarse hundir, por increíble que parezca… Y, como es lógico, si se hunde se hundirá sola… P.D.: a las 4.07, en Paramount Comedy, Joaquín Reyes haciendo de Hugo Chávez con acento manchego: “soy superrevolucionario y tengo el pecho palomo”. Genial. Ahora el Retrospecter: exactamente este. Por culpa de los chanantes no me he ido aún a dormir… 24 juin Noche de San Juan, versión 2009 (en tiempo real)Hora local: 2.52 de la madrugada… Temperatura en la habitación: 26.6ºC… estoy escuchando en el Spotify “Inerte”, de mis queridos y añorados Piratas… “mirando al techo fijamente podría sustraerme”… En la cola de reproducción van a sonar otros tres clásicos de Piratas, cuatro más de Quique González y un par de antiguas canciones de Amaral… efectivamente, esto parece 2003 de nuevo… en Alcoi, en aquel festival acalorado, con la coruñesa guapa y el hoy vitoriano… bueno, no sé si muy guapo o no (saludos, amigo vitoriano, y feliz santo, por cierto)… Ahora suena “El equilibrio es imposible”, nunca me cansaré de esta canción… “qué felices, qué caras más tristes, qué caras más tristes”… estoy con el Messenger abierto, esperando a mi interlocutora mexicana, que tanto me ha hecho sonreír en los últimos días… afuera hay un tremendo olor al humo de las cacharelas, como corresponde a la noche de San Juan… noche de sardinas y churrasco, cómo no… en El Corte Inglés el kilo de sardinas iba a casi 5 euros y te regalaban una botella de ribeiro, si lo vieran los abuelos pensarían que el mundo se ha vuelto del revés… los vecinos han traído un montón de gente, y hasta hace un rato esto estaba lleno de coches, parecían las aceras de una calle céntrica de la ciudad (quizás habría que poner la ORA y cobrar unos euros)… Suena “Hoy por ayer”, hacía mucho tiempo que no la había vuelto a escuchar… “hoy entiendo lo que soy, tengo claro dónde voy”… son ya las 3 de la mañana… ha subido una décima la temperatura, 26.7 nada menos… me he quitado la camiseta y la he puesto en el respaldo del sillón, para que no se me pegue la espalda al asiento… como me he puesto los auriculares para escuchar la música a buen volumen, cuando me giro veo unas extrañas imágenes en el televisor, debe de ser una de las típicas películas “étnicas” que suelen poner en La 2 a estas horas… suena el tremendo final instrumental de “Hoy por ayer”… y ahora un anuncio del Spotify (no tengo la versión de pago, claro)… Ufff… comienza la sin par “m”… “mi amor se cae al suelo y no se queja demasiado, podría ser peor, se dice, y sigue caminando”… otra canción que nunca me cansaré de escuchar… qué recuerdos de aquellos conciertos de Piratas, aquella noche increíble en el puerto de O Grove, septiembre de 2003, con mis amigos al lado… ya son las 3.06… otra décima más, 26.8… “m está segura de que todo está mejor, pero nunca he estado solo y esta casa es para dos”… Empieza a sonar la guitarra del inicio de “Vidas cruzadas”, la versión en directo de Quique González con Iván Ferreiro de invitado… llega el estribillo… “vidas que dejé cruzadas vienen encendiéndose, vidas que dejé cruzadas vienen persiguiéndome”… esa slide guitar de fondo me alucina… y llega el momento increíble de Iván… “lucha con un movimiento una luciérnaga azul y tú para ya, no ves que hay una luz en el fondo de mi corazón”, el público empieza a aplaudir… tendría que hablar sobre las increíbles coincidencias entre todos aquellos músicos que tanto nos gustaban en aquellos años a mí a mis amigos de conciertos… de cómo gente tan aparentemente lejana como Amaral, Piratas (e Iván Ferreiro) y Quique González al final fueron colaborando unos con otros y formando una especie de club selecto, casi como si desearan complacernos a nosotros se fueron haciendo amigos entre sí… pero ahora comienza la increíble “Aunque tú no lo sepas”, toca escuchar… “inventamos mareas, tripulábamos barcos, encendía con besos el mar de tus labios, y toda tu escalera”… Son las 3.16 y suena el inconfundible inicio de “Salitre”… Quique comienza a cantar… “te acariciaba el viento de poniente, te llevó a la arena bañada en salitre, te acariciaba un marinero en tierra pero esta vez no era yo”… 26.9 grados… y suena la guitarra de Carlos Raya… “algunas flores crecen en las dunas, sube la marea, se hacen invisibles, algunas duermen a la luz de la luna persiguiendo sueños imposibles”… mejor escuchar que escribir, sin duda… aunque me acuerdo de aquellos conciertos con mi amigo vitoriano… en el Clavicémbalo de Lugo, con aquel fan contorsionista que asomaba por detrás… “de alguna manera tendré que olvidarte, tengo que olvidarte de alguna manera”… “ahora tendré que salir a buscarte, ahora tendré que salir a buscarte”… Las 3.20… comienza “Bajo la lluvia”… “y te vi bailar bajo la lluvia, y saltar sobre un charco de estrellas, te vi bailar bajo la lluvia, esperando la luna llena, volverás a reírte de verás cuando creas que estaba perdido, volverás a reírte de veras si te quedas conmigo”… entran las cuerdas para acompañar la voz de Quique y la guitarra acústica… comienza el puente, entra el piano… fantástico… querría cantar, pero a estas horas no es buena idea… mi padre podría despertarse y pensar que estoy más loco de lo que ya cree… “te vi llorar… te vi llorar bajo la lluvia… quién te hubiera ‘quitao’ la pena”… Una más alegre, que me trae recuerdos de 2002… a las 3.25 comienza “Moriría por vós”, de cuando Amaral me gustaban de verdad… ahora me gustan pero menos… “como Nicholas Cage en ‘Livin’ Las Vegas’ veo caer la nieve en la hierba, un Robinson en una isla desierta”… entonces no sabía bien quién era Dorian Grey, pero el año pasado mi amigo donostiarra me hizo leer el famoso libro de Oscar Wilde… era como Demian, de Hesse, pero en versión hedonista y cínica… O al menos yo lo entendía así… “será que suena Marquee Moon, pero esta noche moriría por vós”… hay que reconocer que Eva canta como quiere… “será tu voz, será el licor, serán las luces de esta habitación, será el poder de una canción pero esta noche moriría por vós, será el champán, será el color de tus ojos verdes de ciencia ficción, la última cena para los dos, pero esta noche moriría por vós”… Las 3.29… comienza “Siento que te extraño”, siempre será una de mis preferidas de los Amarales… “la melancolía es un licor bien caro, no te has dado cuenta y ya te ha emborrachado”… 27 grados ya… esto casi parece el horno crematorio del zulo barcelonés… me he acordado ahora mismo… “se van las últimas luces y acaba la función, se van y tú estás ausente, se van por siempre pero a pesar de todo sigo aquí, siento que te extraño, siento que te extraño, siento que te extraño”… Se ha acabado la lista, tengo que buscar más canciones… o mejor conecto el disco duro externo, donde tengo grabados todos los cds de la colección a 192 bits… bueno, primero voy a ver un momento al señor Roca, ahora vuelvo… Las 3.46… ahora me pongo a escuchar estas canciones tan “raras” que ni vienen en el Spotify… por ejemplo, esta… “Pequeña y verde”, de Aroah… “que no hay que medirse en los ojos de aquellos que miran y sabes que buscan por dónde empezar a sentirse especiales, los muy subnormales, porque tienen algo que criticar”… 3.49… ha entrado en la habitación (virtualmente) mi amiga mexicana… debo ser buen anfitrión, así que mejor terminaré aquí este absurdo relato… 26.8 grados (parece que soy yo el que genera tanto calor)… P.D.: bueno, la siguiente en sonar es “Tu casa en las alturas”, de los fantásticos y efímeros Portonovo… “si me invitas a comer, puede que vaya mañana”… 21 juin Verano 2009Por fin es verano… por la noche se escuchan los cohetes que anuncian las fiestas de las parroquias cercanas, esta noche en la vecina Recesende… el día más largo del año, pleno de sol y sin una nube en el horizonte, con la luz entrando por las ventanas a las 10 de la ¿noche?… la noche más corta del año, con luna nueva, ideal para salir a mirar las estrellas (quizás mañana, estrenando mi pequeña guía para observar constelaciones)… por delante, todo un verano con el que ilusionarse… Esta tarde iba a hacer una de mis habituales rutas de sábado veraniego; tenía pensado darme un paseo por Pontedeume, uno de los pueblos “bonitos” de Galicia de los que aún no tengo fotos en la cantidad y calidad deseable (otro es, por ejemplo, Allariz). Pero cuando ya bajaba al garaje, con mis guías de la zona a visitar, me encontré a mi padre sentado en el porche… los juveniles del Cacheiras jugaban en Noia, pero esta vez no habían puesto autobús para ir… efectivamente, no pude evitar sufrir una crisis del “síndrome del buen hijo”… acabamos en el campo de San Lázaro noiés viendo a los chavales casi remontar una eliminatoria imposible (0-3 en la ida). Al descanso ganábamos 1-3, pero con el tremendo calor que hacía (no en la grada, que estaba sombreada) la segunda parte fue un quiero y no puedo de 22 chavales agotados y desfondados. El 1-4 anduvo cerca pero no llegó, con lo cual la temporada del Cacheiras se puede dar por finalizada… Hasta septiembre… Un año de la crónica del pájaro-que-da-cuerda-al-mundo… dentro de hora y media, para ser estrictos… Tooru Okada sigue en el pozo con el bate al lado… por muy poco tiempo… poquísimo, en realidad… va a ser un gran verano, sin duda… 17 juin Cuatro días para el veranoVerano de 2009… ya está aquí… hoy ha empezado a hacer un poco más de calorcillo, sobre todo en el piso de arriba, como siempre: el sol va calentando el tejado durante todo el día y ahora mismo estoy a más de 24 grados en la habitación. Mañana (bueno, ya hoy) espero bajar un rato a darme un buen baño en la playa. Secarme sentado al sol hasta que la playa se vaya quedando vacía y volver a casa tranquilamente al anochecer… Mi (casi) ideal de una tarde veraniega, por supuesto… Estos están siendo días de conexión transoceánica. De la relación escribir-leer hemos pasado a algo mucho más equitativo, y las charlas desde la (enorme) lejanía son más que interesantes. Los sentimientos parecen no saber de distancias, por grandes que estas sean… y está bien que sea así… Sinceridad y paciencia… Voy a aprovechar para saludar a mi amigo vitoriano, que últimamente se ha pasado por aquí para leer mis tonterías. A ver si te llamo esta semana, que no tengo perdón… Os supongo “peleados” en casa con la final TAU-Barça, entre azulgranas queda todo… Y el año que viene, Obradoiro-TAU… Obradoiro-Barça… buena excusa para que vengáis a visitarme… Y poco más por hoy, porque me tengo que levantar pronto para llevar a mi padre a que le pongan un cacharro para grabar sus latidos durante 24 horas… el invento en cuestión se llama Holter… mi padre va a tener una historia más que contar a los amigos durante una buena temporada… Me retiro a mi caluroso dormitorio… a dormir un poquillo… aunque a estas horas, tan tempranas para mí, dudo que pueda dormir mucho… 11 juin Después de una noche en blancoIba a comenzar esta entrada recordando el quinto aniversario del momento que lo cambió todo, pero me he acordado de que hace justamente un año ya había escrito sobre el mismo tema. Además lo había hecho en uno de esos momentos en que uno se siente bastante inspirado (o al menos es lo que uno mismo se cree), así que mejor no me voy a repetir… La última noche me la pasé en el hospital. Mi padre sentía unas molestias en la zona del corazón, y dados sus antecedentes (el infarto que tuvo 23 años atrás) le “obligué” a ir por Urgencias y quedarnos más tranquilos. Desde medianoche estuvo el hombre monitorizado, con mil cables y sensores controlando todo, hasta las 9 de la mañana pasadas. Solo tuvo una arritmia al principio del proceso, y quizás más por la tensión de verse en una situación tan agobiante, aunque después todos los signos fueron correctos durante todas las horas que estuvimos allí. A eso de las 7 de la mañana mi padre ya estaba mucho más tranquilo, e incluso dormitó un rato mientras yo “vigilaba”, y a las 9 de la mañana nos mandaron a casa sin mayor problema. Pero bueno, últimamente había tenido más de esas pequeñas “taquicardias” de lo habitual en él, así que la semana próxima le pondrán un aparatito para controlar su ritmo cardíaco durante 24 horas. Además le han cambiado algo la medicación, pero al menos nos volvimos más tranquilos a casa. Eso sí, muertos de sueño. Cuando llegamos a casa a las 10 y media de la mañana, en medio del increíble (para ser junio) temporal de viento y lluvia que caía sobre Santiago, me tomé un yogur y un trozo de queso y me derrumbé en la cama hasta casi las 6 de la tarde. Estando en el Hospital no podía más que acordarme de Ella. Ella tendría que estar conmigo, apoyarme y acompañarme. Y yo la necesitaba a mi lado. Pero, evidentemente, no estuvo conmigo. Hoy hablamos un buen rato por teléfono (interrumpidos por un par de llamadas del patético, cómo no), y sigue sin atreverse a hacer lo que verdad desea hacer. Si yo aceptara andar a escondidas y colaborar en sus historias, Ella estaría conmigo aquí y allá. Pero es que yo no quiero eso… Si dentro de 10 días Ella se atreve y nos vamos juntos, no va a ser ocultando las cosas. Al menos, no por mi parte… En fin, el año pasado el simple hecho de contar estas cosas en este blog hacía que el patético se enterase al momento de todo (era mi lector más voraz, con mucha diferencia), pero se supone que el tipo aprendió la lección y dejó de espiarme desde el trabajo… Conversaciones clarificadoras:
11 de junio, nuevamente. Día simbólico. “… si quisieras, nos podríamos juntar en la otra cara lunar, a escondidas, a escondidas…” 9 juin La canción más bonita en mucho tiempoLo prometido es deuda… Aquí dejo la grabación que le hice a mi amigo Vicente el viernes pasado. Esta canción es (será) parte de su segundo disco, y a poco que el resto tengan este nivel la verdad es que va a ser algo muy grande. Porque la melodía es preciosa, pero es que la letra… Eso, amigo, que eres un GENIO…
8 juin Domingo de frío y lluviaMenudo tiempecito el de este domingo: 13 grados de máxima, cielos encapotados y lluvia a raudales. Muy “propio” del mes de junio, vaya… Entre eso y las dos noches anteriores de conciertos, la verdad es que dormí muchas (quizás demasiadas) horas. Solo salí a las 7 de la tarde a ejercer mis compromisos democráticos de la jornada, y después seguí con el coche a dar una vuelta corta, todo ello bajo un diluvio tremendo. Ayer hablé con Ella un buen rato. Resulta complicado hacerlo, ya que solo me puede llamar desde el trabajo (no puede hacerlo por la noche desde su casa, porque al patético no le parecería muy buena idea, y menos si escuchara lo que Ella me dice, claro). A mí no me gustan nada de nada estos tejemanejes, pero la verdad es que, puestos a elegir, prefiero que sea el otro el engañado. A estas alturas no voy a sentir pena por dicho personaje, está claro. Por quien sí que siento mucha pena es por Ella. Está llegando sin remisión al final del camino, y el suelo bajo sus pies se está derrumbando por momentos. Como siempre, le gustaría poder alargar su “fantasía”, no tener que tomar decisiones ya, no tener que enfrentarse a nada ni nadie, que los problemas se arreglaran por sí solos. A estas alturas ya no necesito convencerla de nada, porque es Ella misma quien me dice todo aquello que yo le fui advirtiendo meses atrás. Pero claro, además de reconocer las cosas, también hay que ACTUAR. De nada vale decir “sí, todo va mal y tengo que cambiar” si después sigues sin hacer ese cambio. Por eso es por lo que me enfado con Ella, porque siempre le falta el valor necesario para avanzar. Ahora tiene miedo de que en el trabajo le hagan mobbing y la envíen a algún lugar “horrendo”… quizás le harían un favor, ya que así tendría que moverse y salir del letargo en el que está sumida… Después de nuestra charla sabatina y de mi enfado por su inacción, Ella intentó suavizar las cosas con un mensaje: “no me imagino vivir sin mi ángel de la guarda cuidando de mí”. El “ángel de la guarda” soy yo, claro. Y como hoy no le enviaba mi diario mensaje con cita musical incluida, al final fue Ella quien me envió un trozo de una letra de Amaral, del último disco (ese que me gusta bastante menos que los anteriores). Le respondí con otra cita de otra canción de Amaral, de los tiempos en que me gustaban más que ahora: “… a veces te mataría, otras en cambio te quiero comer…” Supongo que tras recibirlo y leerlo tuvo que borrarlo, como siempre, por miedo a que el patético le coja el móvil y descubra ciertas cosas. Debe de ser muy triste vivir así, sin poder confiar en quien tienes a tu lado y maquinando siempre historias a escondidas. Yo al menos no me imagino poder hacer algo así… A todo esto, lo repito: estas historietas no me gustan nada de nada, ni siquiera estando yo en el lado que estoy ahora. Pero lo dicho: puestos a elegir, prefiero esta posición (por ser “menos horrible”) que la que tenía hace dos años. Lo mejor del fin de semana: estar con mi amigo Vicente, disfrutar de su música, conocer a Eugenia y a Jordi y pasarlo bien por las calles de Vigo y Orense… Por ahora dejo una foto, pronto pondré algún video… En fin, otra semana más que pasa… La semana del quinto aniversario, nada menos… Cuántas cosas desde aquel lejano 11 de junio de 2004… 4 juin A punto de carameloEstos próximos días van a ser fantásticos. Por fin viene mi amigo barcelonés a conquistar los corazones poperos gallegos, mañana en Vigo y pasado en Orense. Va a ser genial, sin duda. Ella está a punto también de atreverse, de arriesgarse y de moverse… Esta vez sí… El otro no tiene ni idea, me temo, ahora es él el engañado, pero el “zas en toda la boca” se va a escuchar en kilómetros a la redonda… PATETISMO en estado puro, nuevamente… Esta noche me he comido unas cerezas DELICIOSAS. Es la época de las cajas de 2 kilos de oferta en el Hipercor, y la verdad es que podría comer solo cerezas durante todo el día… Mis dos “ecuaciones” favoritas son:
Uf, las 5 de la mañana… me voy a dormir… no tengo remedio… 2 juin PlayaJunio, casi 30 grados y sol. Días que duran hasta las 10 de la noche (porque decir “las 10 de la tarde” suena raro). Ganas de ir a la playa, darme un baño y secarme sentado al sol hasta el atardecer. En resumen, muchos motivos para estar alegre y optimista. El viernes “inauguré” la temporada playera. Me acerqué hasta una de mis preferidas, As Cunchas, pero había tantos coches que acabé por dar media vuelta y terminé en otro de “mis clásicos”, la fantástica Area Secada de A Illa de Arousa. Mucho calor, bastante gente, marea alta y agua helada. Me quedé sentado un buen rato de frente al sol, hasta que casi me quedé solo mientras iba atardeciendo. A la derecha, el faro de la punta do Cabalo, de frente las bateas y alguna barca atravesando entre ellas, al fondo la sierra del Barbanza y los generadores eólicos en el alto. Fantástico para un primer día de playa. El sábado lo dediqué a ruta fotográfica. Objetivo: la península de Ares. Descubrí algún lugar que no conocía (sí, aún me quedan sitios por visitar en Galicia, a estas alturas). Las vistas desde Montefaro, espectaculares. Y el paseo por la pista de tierra que va del castillo de la Palma hasta Chanteiro, bordeando toda la costa, fabuloso. Después se echó encima la niebla de la ría antes de comenzar a hacer fotos en Ares, así que me volví para casa sin acabar de completar mi ruta. Así tengo “trabajo” para otro día… El domingo no hice gran cosa. Salí a dar una vuelta corta y recibí la llamada de Carlos, así que me volví a casa, me puse un pantalón largo y nos fuimos a cenar a La Tagliatella. Después una clara en una terraza de San Clemente y a casa antes de medianoche. Buena charla y gran amistad, lo habitual. Este lunes volví a irme a la playa. Me esperé hasta casi las 7 de la tarde para salir de casa, y esta vez pude encontrar un hueco para aparcar en As Cunchas cercano a la arena. En la playa hacía menos calor que en el interior, porque la niebla iba entrando por la ría, pero no tanto como para tapar el sol. El agua estaba magnífica, y me di un baño de los buenos. Me quedé sentado al sol otro buen rato, oliendo con gusto el aroma de la ría, y terminé la jornada fotografiando a un par de ardillas que jugueteaban por entre los pinos. Un par de horas muy bien empleadas, sin duda. Ella empieza a desear cambiar de vida. Sus planes son, como siempre, tan utópicos como indefinidos. Habla de comenzar de nuevo, de empezar a estudiar, de hacer “algo que de verdad me guste”. Quiere volver a tener 20 años, pero es que no los tiene… En fin, veremos cómo va evolucionando la cosa, con Ella todo es posible… menos el equilibrio (recordando a Piratas, cómo no)… Esa era la cita musical que le envié esta tarde… |
|
|